Cuatro fases, una plataforma que las orquesta y un equipo al lado en cada decisión. Tú revisas, autorizas y firmas; del trabajo técnico nos ocupamos nosotros. Esto es lo que pasa desde que nos escribes hasta que pasas la auditoría.
Analizamos tu situación, los concursos a los que te presentas y el nivel que de verdad necesitas. Te decimos dónde estás y cuánto falta, con números. Sin humo y sin coste.
Recibes una hoja de ruta priorizada y un presupuesto a tu medida, ajustado a tus exigencias reales —y normalmente más bajo que el de una consultora—, sin sorpresas. Es adaptativo, no un paquete cerrado: solo lo que aporta, en el orden correcto.
Lo ejecutamos sobre la plataforma: políticas, análisis de riesgos, controles, evidencias verificadas, pentest autónomo orquestado por un experto y vigilancia continua de tu nube. No te dejamos un PDF y a volar.
Ensayamos la auditoría con un simulacro y llegas preparado para aprobar a la primera, con todo el expediente entregado al auditor en su propio portal. Y te ayudamos a mantener la conformidad después.
La diferencia con una consultoría o con un software que manejas tú es esta: aquí el trabajo técnico no es tuyo. Tú solo decides.
Es gratis y sin compromiso. Te decimos tu nivel, qué te falta y en cuánto tiempo lo tienes.